Ceremonia, cóctel y recepción sin desplazamientos: todo sucede entre la capilla, los jardines y el salón.
De arquitectura colonial y rodeada de naturaleza, la capilla es el sitio perfecto para las celebraciones religiosas. Está certificada por la iglesia, lo que permite oficiar matrimonios, bautizos y primeras comuniones válidos dentro de la hacienda.
Prados abiertos, lago con fuente, senderos de piedra entre árboles centenarios y rincones con bancas y faroles. Ideales para ceremonias al aire libre, cócteles y sesiones de fotos.


Columnas de piedra, vigas a la vista, piso de terracota y ventanales que abren la recepción hacia el bosque. El salón se adapta a banquetes, buffets y pistas de baile para hasta 150 invitados.
